12 DE OCTUBRE EN CEUTA, MARCHA CÍVICA «ROJIGUALDA»
¿Y si celebramos la Fiesta Nacional en Ceuta y convertimos el 12 de octubre en una gran afirmación cívica de la españolidad de Ceuta y Melilla?
CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN.

Que miles de españoles crucen el Estrecho y conviertan la Fiesta Nacional en una afirmación cívica, multitudinaria y pacífica de la españolidad de Ceuta y Melilla.
Hay verdades tan elementales que parecería innecesario proclamarlas.
Pero precisamente porque algunos las discuten, otros las relativizan y demasiados prefieren callarlas, llega un momento en que conviene decirlas en voz alta.
CEUTA ES ESPAÑA.
MELILLA ES ESPAÑA.
Lo son por historia, por derecho, por voluntad de sus ciudadanos y por pertenencia política.
Y lo seguirán siendo mientras los españoles así lo afirmemos.
Por eso proponemos algo tan sencillo como cargado de significado:
HAGAMOS QUE EL 12 DE OCTUBRE MIRE HACIA CEUTA
El 12 de octubre celebramos la Fiesta Nacional de España.
No la fiesta de Madrid.
No la fiesta de los ministerios.
No la fiesta de las autoridades.
La Fiesta Nacional de todos los españoles.
Y precisamente por eso preguntamos:
¿Por qué no celebrarla también, y de manera extraordinaria, en Ceuta?
¿Por qué no cruzar el Estrecho?
¿Por qué no llenar sus calles de banderas españolas?
¿Por qué no convertir durante unas horas a Ceuta en el corazón simbólico de España?
¿Por qué no recordar también a Melilla desde la otra orilla?
UNA MARCHA CÍVICA ROJIGUALDA
Proponemos una gran MARCHA CÍVICA ROJIGUALDA.
Pacífica.
Festiva.
Abierta.
Sin violencia.
Sin provocaciones.
Sin necesidad de convertirla en propiedad de ningún partido.
Una marcha de ciudadanos.
De familias.
De jóvenes y mayores.
De ceutíes y peninsulares.
De melillenses.
De españoles procedentes de todos los rincones del país.
Miles de personas caminando bajo una misma bandera.
La bandera común.
La rojigualda.
NO HACE FALTA GRITAR.
No hacen falta discursos interminables.
No hace falta insultar.
No hace falta enfrentarse con nadie.
Bastaría con estar allí.
Miles de españoles en Ceuta el Día de la Fiesta Nacional.
Miles de banderas.
Miles de ciudadanos ocupando pacíficamente las calles.
Y una frase que pudiera verse desde cualquier rincón:
CEUTA Y MELILLA SON ESPAÑA
Eso bastaría.
Porque hay imágenes que explican mejor una nación que cien discursos.
CEUTA NO ES UNA FRONTERA LEJANA
Ceuta no es un accidente geográfico.
Melilla tampoco.
No son ciudades españolas solamente cuando aparecen en los informativos.
No son territorios que debamos recordar únicamente cuando existe una crisis.
Son ciudades vivas.
Son hogares.
Son historia.
Son ciudadanía.
Son España.
Y precisamente por eso España debe hacerse presente allí.
No mediante discursos abstractos.
Mediante personas.
Mediante ciudadanos.
Mediante presencia.
CRUZAR EL ESTRECHO TAMBIÉN ES HACER PATRIA
Cruzar el Estrecho el 12 de octubre tendría un profundo valor simbólico.
Desde Algeciras.
Desde Málaga.
Desde cualquier lugar desde el que sea posible llegar.
Españoles viajando a Ceuta simplemente para decir:
Estamos aquí.
No para reclamar territorio ajeno.
No para buscar enfrentamientos.
Sino para celebrar una fiesta española en una ciudad española.
Algo tan normal que precisamente por eso tendría una enorme fuerza.
CEUTA Y MELILLA, JUNTAS
Esta iniciativa no puede olvidar a Melilla.
Ceuta y Melilla deben permanecer unidas en cualquier afirmación pública de su pertenencia a España.
Si este año el gran acto tuviera lugar en Ceuta, el próximo podría celebrarse en Melilla.
¿Por qué no?
¿Por qué mantener eternamente la Fiesta Nacional encerrada en el mismo escenario?
España tiene muchos lugares donde celebrarse.
Y pocos poseen hoy una carga simbólica comparable.
SIN SIGLAS
No queremos una fotografía de dirigentes.
Queremos una fotografía de ciudadanos.
No queremos que una marcha de españoles termine convertida en un concurso de logotipos.
Quien participe debería hacerlo bajo una bandera común:
La de España.
Después cada ciudadano tendrá sus propias ideas.
Sus preferencias.
Sus críticas.
Sus simpatías.
Eso pertenece a cada cual.
Pero sobre una cuestión debería existir un punto elemental de encuentro:
Ceuta y Melilla forman parte de España.
UNA RESPUESTA CÍVICA
Las naciones también se defienden mediante gestos.
Mediante cultura.
Mediante memoria.
Mediante presencia.
Mediante afecto.
Mediante la voluntad explícita de sus ciudadanos.
No todo depende de gobiernos.
No todo depende de ministros.
No todo depende de comunicados oficiales.
La sociedad civil existe.
Y una sociedad civil que permanece viva puede decir públicamente aquello que considera importante.
EL 12 DE OCTUBRE DEBERÍA SER ESE DÍA.
Un día sin violencia.
Sin odio.
Sin enfrentamientos.
Pero también sin complejos.
Miles de españoles entrando en Ceuta.
Calles cubiertas de rojigualdas.
Actos culturales.
Homenajes.
Música.
Familias.
Historia.
Fiesta.
Y al final de la jornada, una declaración sencilla:
Estamos aquí porque Ceuta es España.
Recordamos a Melilla porque Melilla es España.
Y queremos que ambas ciudades sepan que no están solas.
NO SE TRATA DE PEDIR NADA EXTRAORDINARIO.
Simplemente normalidad.
Que España celebre España.
Que los ciudadanos españoles puedan encontrarse en una ciudad española.
Que la Fiesta Nacional tenga alguna vez su centro simbólico al sur del Estrecho.
Y que nadie pueda confundir prudencia con indiferencia.
Ni silencio con renuncia.
POR ESO PROPONGO
Que el 12 de octubre se convierta en una gran jornada cívica en Ceuta.
Que quienes quieran participar lo hagan pacíficamente.
Que la bandera española sea el único símbolo común imprescindible.
Que Melilla esté presente en todos los actos.
Que la celebración tenga carácter popular, familiar y cívico.
Que la jornada sirva para conocer Ceuta.
Para visitar Ceuta.
Para apoyar a Ceuta.
Para recordar a Melilla.
Y para expresar públicamente una convicción elemental.
EL MENSAJE DEBE SER CLARO, DIÁFANO:
CEUTÍES:
No estáis solos.
MELILLENSES:
No estáis solos.
A todos los españoles:
También allí está España.
Y a cuantos observen desde fuera:
España no necesita pedir permiso para celebrar su Fiesta Nacional en territorio español.
12 DE OCTUBRE
Que las banderas crucen el Estrecho.
Que Ceuta se vista de rojo y amarillo.
Que Melilla esté presente.
Que hablen las calles.
Que hablen las plazas.
Que hablen los ciudadanos.
Y que una frase sencilla resuma toda la jornada:
CEUTA Y MELILLA SON ESPAÑA
12 DE OCTUBRE.
FIESTA NACIONAL.
CEUTA.
MARCHA CÍVICA ROJIGUALDA.
Me parece una GRAN INICIATIVA, a la que me adhiero de todo corazón, !Viva Ceuta, Viva Melilla y Viva España!