BADAJOZ, 12 DE NOVIEMBRE: EN DEFENSA DE LA JUEZA BEATRIZ BIEDMA Y DE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL

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Cuando investigar a los poderosos puede convertir a un juez en objetivo de quienes deberían respetar la Justicia.

El próximo jueves, 12 de noviembre, a las seis de la tarde, está convocada una concentración ciudadana en la avenida de Colón, número 8, frente a los antiguos juzgados de Badajoz, para expresar públicamente el apoyo a la magistrada Beatriz Biedma y defender la independencia judicial.

¿Y por qué esta convocatoria? ¿Qué ha sucedido para que una jueza que se ha limitado a investigar posibles delitos cometidos en una administración pública haya terminado denunciando seguimientos, intentos de desacreditarla y maniobras encaminadas a perjudicar su trabajo?

La respuesta nos conduce a uno de los asuntos judiciales más delicados de los últimos años: la investigación de las presuntas irregularidades cometidas en la Diputación Provincial de Badajoz en relación con la contratación de David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La magistrada Beatriz Biedma dirigió aquella investigación, iniciada a raíz de una denuncia de Manos Limpias, y decidió llevar ante los tribunales al hermano del presidente y a varios responsables de la Diputación, entre ellos quien fuera su presidente, Miguel Ángel Gallardo.

Aquella instrucción desembocó en un juicio y en una condena a David Sánchez de nueve años de inhabilitación para empleo público por prevaricación.

Pero la historia no terminó ahí.

La jueza que investigaba a personas estrechamente relacionadas con el poder político acabó denunciando que ella misma se había convertido en objetivo de una presunta trama destinada a desacreditarla, intimidarla y obstaculizar su trabajo.

En septiembre de 2026, Beatriz Biedma solicitó personarse como perjudicada en la investigación judicial del llamado caso Leire Díez, en el que se examinan posibles maniobras para entorpecer procedimientos judiciales que afectan al PSOE y al Gobierno.

La magistrada relató posteriormente ante la Audiencia Nacional episodios verdaderamente inquietantes: personas desconocidas que preguntaban por sus movimientos, indagaciones sobre su entorno familiar y advertencias sobre posibles actuaciones dirigidas contra ella.

También denunció ante la Policía Nacional que el antiguo juez Luis Sáenz de Tejada la había seguido en automóvil después de declarar ante la Audiencia Nacional. Son hechos denunciados cuya responsabilidad deberá esclarecer la Justicia.

Y aquí aparece la cuestión verdaderamente grave.

¿En qué país queremos vivir?

¿En uno donde los jueces puedan investigar libremente a cualquier ciudadano, aunque sea hermano del presidente del Gobierno, ministro, diputado o presidente de una diputación?

¿O en otro donde quien se atreva a investigar a los poderosos deba preocuparse por su reputación, su tranquilidad personal y hasta por la seguridad de su familia?

La independencia judicial no es una concesión graciosa del Gobierno. Es una garantía de todos los españoles.

Sin jueces independientes no hay verdadera igualdad ante la ley. Y sin igualdad ante la ley, la democracia termina convirtiéndose en una representación teatral en la que unos cumplen las normas y otros pretenden situarse por encima de ellas.

Conviene dejar algo muy claro: apoyar a la jueza Biedma no significa exigir que todos los investigados sean condenados, ni negar a nadie su derecho a defenderse y recurrir las resoluciones judiciales.

Significa algo mucho más elemental: ningún juez debe sufrir presiones, amenazas, persecuciones o campañas de descrédito por investigar hechos que puedan comprometer a personas influyentes.

Tampoco puede admitirse que el ejercicio legítimo de la crítica a las resoluciones judiciales sirva de coartada para intimidar a quienes las dictan.

La Justicia debe poder investigar al ciudadano más humilde y al político más poderoso con idéntica libertad.

Por eso, la concentración de Badajoz tiene un significado que va mucho más allá del respaldo personal a Beatriz Biedma.

Es una oportunidad para recordar que los tribunales no pertenecen a los partidos, que los jueces no son empleados del Gobierno y que ningún cargo público dispone de patente de corso.

Una sociedad que permanece indiferente cuando se intenta amedrentar a sus jueces está renunciando, poco a poco, a sus propias libertades.

Porque cuando un juez deja de ser libre para investigar a un poderoso, quien pierde no es solamente ese juez.

Perdemos todos.


CONCENTRACIÓN CIUDADANA EN BADAJOZ

En apoyo a la jueza Beatriz Biedma y en defensa de la independencia judicial.

Jueves, 12 de noviembre de 2026.

Hora: 18:00.

Lugar: Avenida de Colón, número 8, frente a los antiguos juzgados de Badajoz.

La Justicia no puede estar sometida al poder político. Ante la ley, todos debemos ser iguales. Sin excepciones y sin privilegios.

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