Ceuta y el negocio de los menas.
RAMIRO GRAU MORANCHO

La palabra menas es una abreviatura, que se refiere a los menores no acompañados, es decir aquellos jóvenes que han venido a España sin sus padres o tutores legales.
Muchos de esos “niños” pasan sobradamente de los 18 años, con los que se es mayor de edad en España, por lo que no hay obligación alguna de mantenerles, gratis et amore…
Con unas simples pruebas médicas de densidad ósea, etc., es posible determinar la edad de un sujeto, con bastante precisión, pero en la mayoría de las autonomías no se realizan, o solo se hacen cuando un tipejo de 30 o más años, dice ser un “niño”; vamos, que es palpable y notorio que es una jeta de campeonato.
Esos mayores de edad, que pasan por menas, luego en los centros donde conviven, se convierten en abusadores, violadores, etc., de los que realmente son menores, muchas veces ante el pasotismo de los supuestos educadores, que pasan de todo, cuando no son ellos mismos los que participan en esos delitos.
Y para muestra un botón, el centro de menores de Ateca, Zaragoza, donde cuatro o cinco “educadores”, y el propio director, fueron encarcelados por propiciar esos abusos, además de maltratar a los internos. Todo presuntamente, claro, porque el centro, digo la casa de torturas, está todavía sub iudice, y hay que respetar la presunción de inocencia…
Esos centros son un gran negocio, pues cada mena nos cuesta entre 5.000 y 9.000 euros al mes; vamos que podrían estar en un hotel de lujo, de cuatro o cinco estrellas.
¿Y qué organizaciones de jetas se embolsan esos miles de millones, y quiénes son los propietarios reales de ellas…?
En algunos casos, como en Cataluña, los propios partidos políticos, por medio de testaferros e intermediarios.
En otras palabras, que los menas son un gran negocio, y hace falta carne de cañón para que el “negocio” siga floreciendo.
Por no hablar de las redes de prostitución de menores, de tráfico de drogas, de adopciones por homosexuales y lesbianas, que muchas veces acaban abusando de ellos, etc.
O las redes de proxenetismo de organizaciones criminales en Canarias, País Valenciano, Cataluña, etc., que se nutren con esos menores, necesitados de dinero, y que son captados por medio de los supuestos “educadores” en esos centros, una buena parte de los cuales no tienen una formación académica universitaria para realizar esa labor.
Pero claro, ¡hay que abaratar costes!, que solo nos pagan 6.000 euros al mes -por término medio-, por cada niño sometido a tutela.
Hace poco me contaba un amigo, profesor de un instituto de educación secundaria, donde acuden varias menas, que es imposible hablar con los “educadores”, pues pasan de todo, no acuden a las reuniones periódicas con los padres y tutores, etc.
Vamos, que pasan de todo…, y les importa una higa el rendimiento académico, el bienestar, los posibles problemas de convivencia que puedan tener en el IES sus supuestos “tutelados”.
He quedado estupefacto al ver que más de un mes y medio después de la invasión marroquí de Ceuta, ¡solo se ha “podido” reseñar a diez menores!
Acojonante.
A este paso, se tardará todo el siglo XXI en reseñar debidamente a los más de tres menores que pululan por las calles de la ciudad autónoma, víctimas de mafias, violadores, traficantes de personas y sexuales, etc.
Pero no se preocupen, que el ministerio de igual-me-da-todo se va a instalar en Ceuta para protegerles, como es su obligación. ¡Y yo me lo creo!
Y todos los institutos de la mujer, observatorios que nada ven, o solo ven lo que les interesa, etc., están perdiendo el culo por protegerles y ayudarles.
El presimiento (no es un error), con esa chulería y chabacanería propia de un chulo de las saunas gays de su esposa, dice “que le pregunten a Vivas”, el presidente de Ceuta, como si una ciudad de 83.000 habitantes pudiera asumir el coste de mantener a más de 3.000 menores…
Resulta obvio que cuando se produce una invasión, es el gobierno quien debe asumir las competencias, y la Constitución da cobertura para ello, a través de los estados de alarma, excepción o sitio.
Pero Sánchez ni quiere ni puede hacer nada…, salvo dejar que se pudra la situación, y acabe habiendo un estallido social en la ciudad autónoma.
Que, seguramente, es lo que está buscando…
Mohamed VI le tiene cogido por salva sea la parte, y no está dispuesto a soltarle.
Quien cede a un chantaje, nunca consigue librarse del chantajista, que cada vez quiere más y más.
¡Y tiene suerte de que a Mohamed le guste más Marlaska que Begoña, o sus hijas, que si no…!
Ramiro Grau Morancho,
Académico, jurista y escritor.
Los menas, la mayoría de los cuales SON MAYORES DE EDAD, son un gran «negocio» para los partidos políticos y sus testaferros…
Por eso quieren que cada día haya más en España.
Leo hoy que LA FISCALÍA DE CEUTA ha trasladado al Tribunal de Instancia de la ciudad autónoma varias denuncias contra los supuestos «educadores» de varias centros de menores de CEUTA, por llamar PUTAS a las menores tuteladas, y presuntos delitos sexuales y/o maltratos habituales.
El funcionamiento de esos centros, en términos generales, DEJA MUCHO QUE DESEAR, y a los hechos me atengo.