MANOS LIMPIAS EXIGE AL AYUNTAMIENTO DE MADRID QUE SANCIONE A LOS RESPONSABLES DE LA OCUPACIÓN DE LA PUERTA DEL SOL
Manos Limpias reclama a Almeida la apertura de un expediente sancionador contra el Sindicato de Inquilinas por la acampada, los daños al mobiliario urbano y las condiciones de insalubridad en pleno centro de Madrid.
Por Miguel Bernad Remón

Manos Limpias ha dirigido un escrito formal al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, para exigir que el Ayuntamiento deje de contemplar pasivamente lo que sucede en la Puerta del Sol y utilice las facultades que le conceden las ordenanzas municipales.
La cuestión es bastante sencilla: las calles y plazas de Madrid son espacios públicos sometidos a normas. Manifestarse es un derecho; apropiarse indefinidamente del espacio público, deteriorarlo o incumplir las ordenanzas municipales no convierte esas conductas en legales por el hecho de presentarlas bajo una reivindicación política o social.
Desde hace varios días, el Sindicato de Inquilinas mantiene una acampada en la Puerta del Sol y ha anunciado públicamente su voluntad de continuarla.
La situación ha dejado de ser únicamente una cuestión política. El propio alcalde de Madrid ha denunciado daños y pintadas en el monumento del Oso y el Madroño y ha anunciado su vallado para protegerlo. Almeida también ha afirmado que los servicios municipales han detectado suciedad, ruido y otros problemas derivados de la acampada, así como objetos que, según el Ayuntamiento, pueden representar un riesgo para la seguridad.
LAS ORDENANZAS ESTÁN PARA CUMPLIRLAS.
Madrid dispone de ordenanzas municipales que regulan el uso del espacio público, la limpieza, el mobiliario urbano, la convivencia ciudadana y las actividades que pueden desarrollarse en sus calles y plazas.
No son normas decorativas.
Si se producen infracciones comprendidas en esas ordenanzas, corresponde determinar responsabilidades, identificar a sus autores y, cuando proceda, imponer las correspondientes sanciones administrativas.
Eso es precisamente lo que Manos Limpias ha solicitado al Ayuntamiento.
En el escrito remitido al alcalde se denuncia la existencia de una ocupación de la Puerta del Sol promovida por el Sindicato de Inquilinas, así como daños al mobiliario urbano, especialmente al monumento del Oso y el Madroño, problemas de insalubridad y concentraciones multitudinarias con consumo de alcohol.
La petición es concreta: que se incoe el correspondiente expediente sancionador y que se depuren las responsabilidades administrativas que procedan.
No se pide al Ayuntamiento que invente ninguna norma extraordinaria. Se le pide que aplique las existentes.
EL ESPACIO PÚBLICO NO TIENE PROPIETARIO PARTICULAR
Ninguna organización, asociación, sindicato, partido político o colectivo puede atribuirse el derecho de apropiarse indefinidamente de una plaza pública.
La Puerta del Sol pertenece a todos.
A quienes apoyan las reivindicaciones de los acampados y a quienes las rechazan. A quienes quieren manifestarse y a quienes simplemente quieren cruzar la plaza. A comerciantes, trabajadores, turistas, vecinos y visitantes.
Una causa considerada justa por sus promotores no concede inmunidad frente a las normas.
Este principio es elemental en un Estado de derecho: las leyes obligan también a quienes protestan contra ellas o pretenden modificarlas.
El Sindicato de Inquilinas ha defendido públicamente la continuidad de la acampada como instrumento de presión para conseguir cambios en la política de vivienda. Está en su derecho de defender esas propuestas, convocar manifestaciones y tratar de persuadir a los ciudadanos y a los poderes públicos.
Otra cosa distinta es que pueda ocupar permanentemente un espacio público al margen de las reglas aplicables.
EL AYUNTAMIENTO NO PUEDE MIRAR HACIA OTRO LADO
El alcalde ha reconocido públicamente la existencia de daños en el mobiliario urbano y otros problemas derivados de la acampada. Ha anunciado incluso que remitirá información a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior.
Pero las competencias de otras administraciones no eliminan las del Ayuntamiento.
Cuando una conducta pueda vulnerar ordenanzas municipales, el Ayuntamiento debe examinarla, identificar a los responsables e iniciar, cuando corresponda, el procedimiento administrativo previsto por la ley.
Eso es gobernar.
Lo contrario conduce a una situación difícilmente explicable: unas normas que se aplican al ciudadano corriente, al comerciante, al hostelero o al vecino y que, sin embargo, parecen desvanecerse cuando la infracción se produce en medio de una movilización suficientemente numerosa.
El cumplimiento de las normas no puede depender del número de personas congregadas ni de la simpatía política que despierten sus reivindicaciones.
MANOS LIMPIAS PIDE LA APERTURA DEL EXPEDIENTE
Por todo ello, Manos Limpias ha solicitado formalmente al alcalde de Madrid que el Ayuntamiento inicie el correspondiente expediente sancionador contra los responsables de las posibles infracciones cometidas durante la ocupación de la Puerta del Sol y determine, en particular, las responsabilidades que correspondan a la organización promotora de la acampada.
Después tendrá que actuar la Administración conforme a las ordenanzas y determinar las conductas concretas, sus responsables y las sanciones que legalmente correspondan.
Eso es precisamente para lo que existen los expedientes administrativos.
Madrid no puede resignarse a que uno de sus lugares más conocidos se convierta en territorio en el que cada grupo pueda decidir por sí mismo qué normas cumple y cuáles no.
El derecho a protestar no incluye un derecho a deteriorar el patrimonio público, ensuciar la ciudad ni apropiarse indefinidamente de calles y plazas.
Y cuando existen normas que permiten actuar, la Administración tiene que aplicarlas.
No hacerlo también tiene consecuencias.
Miguel Bernad Remón
Secretario General de Manos Limpias