EN ESPAÑA ABUNDAN LOS HIDEPUTAS
(A PROPÓSITO DE GOOGLE Y LAS VALORACIONES PROFESIONALES)
RAMIRO GRAU MORANCHO

Algunos hideputas me han puesto a parir en Google, en ese recuadro que aparece a la derecha cuando se pone mi nombre en Internet y se accede al buscador, y que supongo que ha sido diseñado y publicado por esa empresa, pues yo nunca he contratado publicidad alguna con ellos. Y no será porque no me den la tabarra periódicamente…
Casi todos los comentarios son de hace tres semanas, «casualmente» después de mi artículo sobre la proyectada huelga feminista contra la familia y el matrimonio, por lo que supongo que proceden de ese tipo de personas o de simpatizantes suyos.
También hay alguno de hace unos dos meses, cuando escribí varios artículos contra el separatismo catalán, e incluso alguna pregunta al respecto, aprovechando la visibilidad y la plataforma publicitaria gratuita —para ellos— que supone Google.
Como el sistema informático permite valorarte de 1 a 5, la mayoría me han puntuado con el mínimo posible, un 1, dando una penosa imagen de mí como abogado, lo que es totalmente falso. En primer lugar, porque esas personas no han sido clientes míos ni he tenido relación alguna con ellas. Ni siquiera las conozco.
Me parece muy lamentable y penoso que personas que hayan leído un artículo mío, un libro o hayan oído unas supuestas declaraciones en televisión, totalmente tergiversadas, sacando palabras y frases de su contexto y desvirtuando por completo el mensaje que pretendía emitir, se permitan el lujo de ponerte a parir como profesional, que es precisamente aquello con lo que te ganas la vida…
Creo que constituye un atentado contra el Estado de Derecho, pues supone una intromisión falsaria en el prestigio de los demás, y estoy estudiando la viabilidad de emprender acciones legales contra Google o contra todos y cada uno de ellos, bien por la vía civil o incluso por la penal, ante la evidente falsedad que supone atribuirse la condición de cliente de un profesional al que no se conoce de nada y cuyos servicios nunca se han solicitado ni recibido.