EXTREMADURA, EN BUSCA DE SEÑAS DE IDENTIDAD DURANTE DÉCADAS… Y RESULTA QUE EL ORIGEN ESTABA EN EL TURUÑUELO (GUAREÑA)

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Del «Extremo» medieval al miajón tartésico: 8 de septiembre, Guadalupe, gatopardismo y la Eneida de Extremadura

CAROLUS AURELIUS CALIDUS UNIONIS

8 de septiembre.

Día de Extremadura.

Y también festividad de Nuestra Señora de Guadalupe.

Aquí, al menos, conocemos la genealogía sin necesidad de excavarla: la Ley 4/1985 declaró oficialmente el 8 de septiembre Día de Extremadura precisamente por coincidir con la festividad de la Virgen de Guadalupe, por su arraigo popular y por su dimensión cultural e histórica.

Una seña de identidad con documentación.

¡Qué rareza!

Porque los extremeños llevamos cuarenta años buscando las demás debajo de piedras, encinas, verracos, miliarios, dehesas, castillos, calzadas, monasterios y presupuestos autonómicos.

Y resulta que, por fin, hemos encontrado nuestra partida de nacimiento.

Estaba en El Turuñuelo, Guareña.

¡Éramos tartesios!

O tartésicos.

O tartessios.

El gentilicio es secundario. Para crear identidad basta con que el nombre sea antiguo, prestigioso y razonablemente misterioso.

Lo demás lo arregla un congreso.

«Sucede Extremadura»

Extremadura llega a este 8 de septiembre con cosas que celebrar y otras que quizá convendría celebrar menos.

Hace siete años escribí un artículo preguntándome si había verdaderamente algo que festejar. Entonces Extremadura aparecía en unas cuantas clasificaciones que nadie colocaba en las pancartas: renta, pobreza, paro, productividad, industrialización, salarios, emigración y dependencia de la Administración.
En 2026 sería tramposo afirmar que nada ha cambiado.

El paro ha bajado muchísimo: la tasa se situó en el segundo trimestre en el 13,22%.

La pobreza también se ha reducido respecto de aquellos espantosos registros de hace unos años, aunque Extremadura continúa entre las regiones con mayor riesgo de pobreza: en 2025 la tasa AROPE fue del 30,4% y el riesgo de pobreza del 26,2%.

El PIB por habitante alcanzó en 2024 los 25.227 euros, frente a una media española de 32.633; seguimos un 22,7% por debajo de esa media.

Y la Administración continúa siendo uno de nuestros cultivos más productivos: en 2025 el empleo público equivalía aproximadamente al 25,4% del empleo regional, frente al 15,98% nacional.

Nada es exactamente igual.

Pero algunas cosas se parecen sospechosamente.

Cuarenta y cinco años corriendo para permanecer en el mismo sitio

En 1981 Extremadura tenía 1.050.119 habitantes.

A 1 de julio de 2026 tenía 1.055.849.

España, mientras tanto, alcanza los 49.801.559 habitantes.

Es decir:

en cuarenta y cinco años España ha ganado unos doce millones de habitantes.

Extremadura, unos cinco mil setecientos.

Un pueblo.

No muy grande.

Esto merece ser declarado estabilidad demográfica de interés cultural.

Otros podrían llamarlo estancamiento, emigración secular, envejecimiento o incapacidad para retener población.

Nosotros no.

Nosotros debemos aprender a ver las oportunidades.

Podríamos solicitar a la UNESCO:

EXTREMADURA, RESERVA MUNDIAL DE POBLACIÓN PRÁCTICAMENTE INVARIABLE.

Gatopardismo con presupuesto creciente

Los Presupuestos de Extremadura para 2026 ascienden a 8.854 millones de euros, un 9,3% más que el año anterior y los mayores de la historia regional.

Tenemos más presupuesto.

Más programas.

Más fondos.

Más planes.

Más estrategias.

Más consejerías.

Más direcciones generales.

Más observatorios.

Más jornadas.

Más encuentros.

Más estudios.

Más documentos que empiezan por «Estrategia para la Transformación…».

Y seguimos procurando alcanzar posiciones relativas que ya queríamos alcanzar hace cuarenta años.

Aquí aparece el Gatopardo:

cambiar suficientemente las cosas para poder anunciar una nueva etapa sin cometer la imprudencia de alterar demasiado el sistema que administra la etapa anterior.

No todo sigue igual.

Pero demasiadas cosas siguen ocupando aproximadamente el mismo sitio.

¿El pauperismo como patrimonio inmaterial?

Pobreza no significa identidad.

La pobreza no es cultura.

Ni folclore.

Ni tradición.

Ni patrimonio.

No hay nada particularmente extremeño en cobrar menos, disponer de menos oportunidades o ver marcharse a los hijos.

Otra cosa es el pauperismo político.

Eso sí puede convertirse en tradición.

Consiste en transformar una carencia que debería desaparecer en un argumento que conviene conservar:

somos pobres;

estamos olvidados;

nos deben;

necesitamos compensación;

deben ayudarnos;

existe una deuda histórica;

Europa debe seguir enviando fondos;

Madrid debe mandar más;

y cuando llegue el dinero, necesitaremos otro plan para estudiar por qué seguimos necesitando dinero.

Extraordinario círculo productivo.

La paradoja es incómoda:

si una institución obtiene buena parte de su legitimidad administrando el atraso, conseguir que desaparezca completamente el atraso puede terminar siendo institucionalmente inconveniente.

De modo que quizá el pauperismo sí merezca ser incorporado al inventario:

PATRIMONIO INMATERIAL DE EXTREMADURA: LA QUEJA CON FINANCIACIÓN FINALISTA.

Pero, tranquilos: hemos encontrado a nuestros antepasados

Afortunadamente, El Turuñuelo viene a solucionar el problema.

Porque una región puede tener una renta por habitante baja.

Puede perder jóvenes.

Puede disponer de poca gran empresa.

Puede llevar décadas reclamando mejores comunicaciones.

Todo eso se soporta mucho mejor cuando uno descubre que desciende de una civilización misteriosa.

Ya no somos pobres.

Somos pobres con tres mil años de Historia.

No es lo mismo.

La Eneida de Guareña

Nuestra genealogía debería comenzar así.

Tras algún cataclismo todavía pendiente de financiación, un grupo de tartesios establecido en la desembocadura del Guadiana decidió remontar el río.

Ayamonte.

Mértola.

El interior.

Guadiana arriba.

Atravesaron territorios donde siglos después portugueses y españoles colocarían «la Raya», ignorada completamente por el río.

Siguieron remontando.

Hasta llegar a las proximidades de Guareña.

Allí desembarcó un príncipe tartesio, probablemente sobrino de Argantonio.

Contempló el paisaje.

Clavó una lanza.

Y dijo:

—Aquí.

Nació Nueva Tartessos.

Virgilio necesitó doce cantos para llevar a Eneas desde Troya hasta Italia.

Nosotros podemos llevar a los tartesios desde Ayamonte hasta Guareña con una ayuda europea y dos jornadas de arqueología experimental.

Veinticinco siglos después nació allí Luis Chamizo.

Ya está.

La cadena queda cerrada.

El miajón de los tartesios

Ahora comprendemos El miajón de los castúos.

Chamizo no describía únicamente a los campesinos extremeños.

Estaba exteriorizando una memoria tartésica inconsciente.

Los castúos son los últimos descendientes de Argantonio.

No lo sabían.

Chamizo tampoco.

Los arqueólogos, hasta anteayer, menos.

Pero eso nunca ha impedido fundar una buena genealogía.

Sólo necesitamos encontrar algún parecido lingüístico.

Una palabra.

Dos consonantes.

Una raíz dudosa.

Después publicamos:

«Posibles pervivencias paleohispánicas en el habla castúa.»

Y si alguien protesta:

no puede descartarse.

Frase mágica de la investigación retrospectiva.

«No puede descartarse» permite recorrer sin escalas los dos mil quinientos años que separan El Turuñuelo de Luis Chamizo.

El propio nombre de Extremadura tampoco ayuda mucho

Hasta nuestro nombre se resiste a colaborar con una identidad eterna.

Todos hemos oído aquello de Extrema Durii, los «extremos del Duero».

Bonito.

Latino.

Solemne.

Casi parece que Augusto hubiera aprobado ya el Estatuto de Autonomía.

El problema es que la documentación medieval no acompaña demasiado bien la leyenda etimológica.

Gonzalo Martínez Díez sostuvo que Extrema Durii fue una explicación culta posterior y que «Extremadura» procedería de extremo, es decir, tierra fronteriza; una frontera móvil que fue desplazándose conforme avanzaban hacia el sur los reinos cristianos. Hubo varias Extremaduras medievales antes de que el nombre terminara fijándose sobre el territorio actual.

Hasta nuestro nombre nos dice:

no os pongáis demasiado esencialistas.

Éramos la frontera.

Luego la frontera cambió.

Después quedó el nombre.

Y siglos más tarde llegó una Administración y decidió que siempre habíamos sido exactamente lo que figuraba en el mapa del Estatuto.

Hace falta un instituto. Urgentísimo

Pero todo movimiento identitario que se respete necesita una institución.

No basta El Turuñuelo.

No basta Chamizo.

No basta Argantonio.

Necesitamos burocracia.

Propongo la creación inmediata del:

INSTITUTO EXTREMEÑO PARA LA RESTITUCIÓN DE LA HISTORIA USURPADA

IERHU

También podría llamarse, para facilitar la captación internacional de fondos:

Extreme Institute for Historical Recovery and Ancestral Restitution.

Con sede en Guareña.

Naturalmente.

Subsede atlántica en Ayamonte.

Delegación fluvial en Mérida.

Observatorio de Apropiaciones Históricas en Cáceres.

Y oficina permanente en Bruselas, porque toda identidad de verdad necesita terminar solicitando una subvención europea.

Hemos aprendido de los maestros

No inventamos nada.

Existen círculos del nacionalismo cultural catalán que llevan años perfeccionando este procedimiento.

El Institut Nova Història, por ejemplo, se presenta como institución dedicada a estudiar la supuesta tergiversación sufrida por la Historia catalana y ha difundido investigaciones que atribuyen origen catalán o catalanovalenciano, entre otros, a Cristóbal Colón, Miguel de Cervantes y Santa Teresa de Jesús. En su propia web aparecen expresamente esas reivindicaciones.

Magnífico.

Hasta ahora Extremadura ha estado dormida.

Mientras nosotros cultivábamos tomates, cerdos ibéricos y funcionarios, otros cultivaban personajes históricos.

Error estratégico.

Hay que reaccionar.

Unidad Extremeña de Contraapropiación Histórica

El nuevo Instituto deberá tener una sección especialmente importante:

UNIDAD DE RESPUESTA RÁPIDA ANTE APROPIACIONES DE PERSONAJES DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

En cuanto alguien diga:

«Colón era catalán»

el IERHU responderá:

—Negativo. Tartesio-extremeño de vocación atlántica.

Pruebas:

  1. Tartessos miraba al Atlántico.
  2. Extremadura desciende de Tartessos.
  3. Extremadura dio innumerables protagonistas a la expansión americana.
  4. Colón navegó hacia América.
  5. Todo encaja.

¿Documentos?

No se han conservado.

Precisamente eso demuestra la magnitud del ocultamiento.

Operación Cervantes

¿Cervantes catalán?

Responderemos inmediatamente:

Miguel de Cervantes era extremeño de adopción retroactiva.

¿Por qué?

Porque escribió Don Quijote.

Don Quijote recorre caminos.

Extremadura tiene caminos.

La Vía de la Plata es un camino.

Conclusión inevitable:

Cervantes conocía la tradición caminera tartésico-extremeña.

Además, el español del Quijote contiene palabras.

Chamizo también utiliza palabras.

Coincidencia filológica incontestable.

Título de la primera jornada:

DE ILTUR A SANCHO PANZA: PERVIVENCIAS TARTÉSICAS EN LA NOVELA MODERNA.

Financiación solicitada: 680.000 euros.

Operación Santa Teresa

¿Santa Teresa catalana?

Imposible.

Nuestro Instituto responderá:

Santa Teresa era protoextremeña.

Argumentación:

nació en Ávila.

Ávila está relativamente cerca de Extremadura si utilizamos un mapa suficientemente grande.

Fue monja.

Guadalupe es monasterio.

Tenemos conventos.

Hay encinas.

En Ávila también hace frío.

No puede descartarse una conexión.

Y si necesitan más:

su abuelo fue comerciante.

Los tartesios comerciaban.

Caso cerrado.

Y Colón no termina aquí

La guerra historiográfica permitirá crear nuevas reclamaciones.

Si alguien reclama a Hernán Cortés, Extremadura responde:

—Medellín.

Fin de la discusión.

Francisco Pizarro:

—Trujillo.

Vasco Núñez de Balboa:

—Jerez de los Caballeros.

Hernando de Soto:

—Extremeño.

Pedro de Valdivia:

—Extremeño.

Ahí tenemos ventaja competitiva.

Mientras otros necesitan reconstruir genealogías con tres apellidos parecidos, nosotros tenemos partidas de nacimiento.

Eso quizá sea incluso un inconveniente.

La documentación limita mucho la imaginación.

Registro de Personajes Históricos Susceptibles de Apropiación

El Instituto creará también el:

REPHISA

Registro Extremeño de Personajes Históricos Susceptibles de Apropiación.

Tres categorías.

Categoría A: EXTREMEÑOS DOCUMENTADOS

No requieren esfuerzo.

Pizarro.

Cortés.

Balboa.

Hernando de Soto.

Zurbarán.

Chamizo.

Etcétera.

Categoría B: EXTREMEÑOS POR AFINIDAD HISTÓRICA

Personajes que pasaron cerca.

Escribieron sobre algo parecido.

Conocieron a algún extremeño.

Miraron alguna vez hacia el oeste.

Categoría C: EXTREMEÑOS POR IMPOSIBILIDAD DE DESCARTARLO

Aquí está el futuro.

Colón.

Cervantes.

Hércules.

Gerión.

Argantonio.

Eneas.

Quizá Ulises.

Y, si la financiación lo permite:

Gandalf.

Comisión Mixta Extremadura-Cataluña para el Reparto de Personajes

Llegará inevitablemente el conflicto.

Cataluña reclamará a Colón.

Extremadura también.

Habrá que negociar.

Propongo una Comisión Bilateral de Personajes Históricos en Litigio.

Primera reunión:

Barcelona.

Segunda:

Guareña.

Orden del día:

  1. Colón.
  2. Cervantes.
  3. Santa Teresa.
  4. Leonardo da Vinci, por si sobra tiempo.
  5. Argantonio.
  6. Derechos históricos sobre la Atlántida.
  7. Ruegos y preguntas.

Podemos llegar a soluciones imaginativas.

Colón será catalán los lunes, miércoles y viernes.

Tartésico-extremeño los martes y jueves.

Los fines de semana quedará a disposición de Génova.

Cervantes podrá mantener doble nacionalidad.

Y Santa Teresa, por ser santa, tendrá libertad de establecimiento.

Eso sí sería una España plural.

Tribunal Constitucional de Antepasados

Si no hay acuerdo habrá que crear una instancia superior:

TRIBUNAL HISPÁNICO DE CONFLICTOS GENEALÓGICOS.

Doce magistrados.

Designados naturalmente por cuotas territoriales.

Sus sentencias determinarán:

quién puede utilizar a Colón en una exposición;

quién cobra derechos por Cervantes;

qué comunidad puede colocar a Santa Teresa en un folleto;

y si Argantonio debe tributar en Andalucía o Extremadura.

La jurisprudencia será apasionante.

STC 14/2031: Comunidad Autónoma de Extremadura contra Institut Nova Història. Recurso de amparo histórico sobre Cristóbal Colón.

Fundamento jurídico tercero:

«No habiendo quedado demostrada la catalanidad del almirante, pero tampoco su extremeñidad, procede declararlo compartido hasta ulterior hallazgo arqueológico.»

Magnífico.

De la guerra de los santos a la guerra de los antepasados

En la Edad Media las ciudades competían por reliquias.

Una tenía un dedo de santo.

Otra una costilla.

Otra una astilla de la Cruz.

Cuanto mejor la reliquia, más peregrinos.

Más peregrinos:

más ventas.

Más alojamiento.

Más mercados.

Más impuestos.

Más prestigio.

Nosotros hemos modernizado el sistema.

Ya no necesitamos el fémur de San Bartolomé.

Tenemos:

un carro tartésico;

un santuario tartésico;

un rostro tartésico;

una joya tartésica;

un antepasado tartésico;

un poeta descendiente de tartesios;

y, próximamente, un conquistador tartesio-atlántico.

Las reliquias han sido sustituidas por identidades históricas certificadas.

El modelo económico es prácticamente el mismo.

Próximamente: GUAREÑA, CAPITAL DE OCCIDENTE

Veo perfectamente el futuro.

Museo Internacional de la Diáspora Tartésica.

Centro de Estudios Argantonio-Luis Chamizo.

Ruta de los Nuevos Eneas.

Camino del Guadiana Tartésico.

Observatorio contra la Apropiación Catalana de Conquistadores Extremeños.

Máster Universitario en Genealogía Retrospectiva Aplicada.

Cátedra Colón: Tartessos y la Primera Globalización.

Festival Internacional de Castúos, Fenicios y Pueblos Hermanos.

Y, por supuesto:

GUAREÑA

CUNA DE TARTESSOS, DE LOS CASTÚOS Y, A FALTA DE PRUEBA EN CONTRARIO, DE OCCIDENTE

Todo llegará.

Una institución necesita personal

El IERHU deberá comenzar modestamente.

Presidente.

Vicepresidente.

Director general.

Secretario general.

Gerente.

Director científico.

Director adjunto.

Jefe de gabinete.

Responsable de Identidad.

Responsable de Genealogía.

Responsable de Relaciones con Tartessos.

Responsable de Conflictos con Cataluña.

Observatorio del Expoliado Histórico.

Unidad de Redes.

Unidad de Memoria.

Unidad de Resiliencia Ancestral.

Unidad de Perspectiva Tartésica.

Cuarenta administrativos.

Tres arqueólogos.

Dos historiadores.

Y un filólogo a media jornada.

No conviene descompensar la plantilla con exceso de investigadores.

Finalmente habremos resuelto la identidad extremeña

Todo esto posee una ventaja extraordinaria.

Ya no necesitaremos preguntarnos por qué Extremadura continúa demasiado abajo en renta.

Ni por qué su población lleva décadas prácticamente estacionaria.

Ni por qué el empleo público pesa tanto.

Ni por qué tantos jóvenes se marchan.

Ni por qué el tejido empresarial continúa siendo débil.

Tendremos una respuesta mucho más satisfactoria:

porque descendemos de Tartessos.

Si somos herederos de la primera civilización occidental, la renta disponible es una vulgaridad contable.

¿Quién necesita productividad cuando posee a Argantonio?

Guadalupe, sin embargo, continúa allí

Y mientras montamos toda esta industria identitaria, mañana miles de extremeños volverán a Guadalupe.

Como lo hacían mucho antes de que existiera la Junta de Extremadura.

Antes del Estatuto.

Antes de los planes de identidad.

Antes de los observatorios.

Antes de que alguien decidiera que necesitábamos encontrar un antepasado prerromano.

Quizá ahí haya una enseñanza.

Las identidades que necesitan demasiados funcionarios para explicar que existen suelen ser menos sólidas que aquellas que simplemente existen.

Feliz Día de Extremadura

Hay motivos para celebrar.

También para preguntarnos cosas.

Extremadura ha mejorado desde aquel artículo de 2019.

Tiene menos paro.

Menos pobreza.

Más renta.

Más presupuesto.

Pero sigue arrastrando demasiadas debilidades estructurales y continúa con una población prácticamente igual a la de hace cuarenta y cinco años.

Eso no lo arreglará Tartessos.

Ni una genealogía.

Ni una bandera.

Ni otro instituto.

Pero mientras nos ponemos a arreglarlo, al menos podemos divertirnos.

Así que mañana, si alguien les pregunta por nuestras raíces, respondan sin vacilación:

—Tartesias.

—¿Pruebas?

—El Turuñuelo.

—¿Y Chamizo?

—Descendiente directo.

—¿Y los castúos?

—Colonos del Guadiana.

—¿Y Colón?

—En litigio con Cataluña.

—¿Cervantes?

—Pendiente de recurso.

—¿Santa Teresa?

—Comisión bilateral.

—¿Argantonio?

—Empadronado provisionalmente en Guareña.

Y si el interlocutor sigue poniendo objeciones:

no puede descartarse.

¡Feliz Día de Extremadura!

¡Viva Nuestra Señora de Guadalupe!

¡Viva Luis Chamizo!

¡Viva el miajón de los castúos!

¡Viva El Turuñuelo!

Y, por supuesto:

¡Viva el Instituto Extremeño para la Restitución de la Historia Usurpada, cuya primera misión será recuperar a Colón antes de que alguien lo empadrone definitivamente en Gerona!

CAROLUS AURELIUS CALIDUS UNIONIS

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