La pareja de lesbianas que persiguió al Juez Ferrín Calamita (logrando que se le expulsara de la carrera judicial) se separa, abandona a la niña adoptada, y la entrega a Servicios Sociales
Cuando se habla de víctimas del lobby gay en España uno de los primeros nombres, o quizás el principal, que se recuerda es el de Ferrín Calamita, el juez perseguido, condenado y expulsado definitivamente de la carrera judicial al cuestionar como juez de Familia la adopción de una niña por parte de una pareja de lesbianas.
Sin embargo, tras el calvario que ha venido viviendo desde 2006 él no ha sido la única víctima de este caso. Calamita ha informado que la pareja de lesbianas que le persiguieron hasta el final se ha divorciado y ha abandonado a la niña (hoy ya adolescente) por el que se generó el caso y se la ha entregado a los servicios sociales.

A través de una carta abierta en Facebook a Candela, nombre de esta niña, Calamita cuenta esta historia. “Si no recuerdo mal, naciste en febrero de 2006, por lo que ahora tendrás 14 años. No nos conocemos personalmente. Yo fui el Juez de Familia de Murcia que tramitó la solicitud de adopción presentada en mayo de 2006 por Vanesa, basada en el hecho de ser cónyuge de tu madre, Susana, como si ese solo dato le otorgase un derecho absoluto a la adopción, que no existe y sí el tuyo, al desarrollo armónico de tu personalidad”, afirma el exjuez.

Calamita añade: “ha llegado a mi conocimiento recientemente que se han divorciado y que te han abandonado y entregado a los servicios sociales. Lo siento mucho. El tiempo me ha venido a dar la razón, por desgracia. He hecho gestiones para averiguar tu paradero, pero lógicamente no me han facilitado ningún dato en ese organismo de la Consejería de la CARM que ahora se llama de Familias y LGTBI”.
Y concluye esta carta abierta a esta niña recordándola que al tener más de de doce años “tienes derecho a ser oída por un juez y que, cuando cumplas los 16, puedes instar la emancipación o habilitación de edad, y ejercitar acciones legales acto seguido contra el Estado y/o la CARM -y contra tus dos «mamás». A tu disposición para lo que te pueda ayudar, tanto en lo personal como en lo profesional jurídico. Se ha menoscabado tu dignidad y tus derechos básicos como persona, sujeto de derechos. Una grave injusticia.
El caso por el que fue inhabilitado se remonta a 2006. Ferrín Calamita ejercía en un Juzgado de Familia en Murcia cuando le llegó un caso de una mujer lesbiana que quería adoptar a la hija pequeña de su pareja.
Un alto precio a pagar por su firmeza
Ante esta situación, Calamita encargó informes sobre si esta situación sería la mejor para la niña. Y entonces fue acusado por ellas, distintos lobbies y de sus propios compañeros de un retraso malicioso para no resolver el caso. La ideología de género fue un rodillo contra él.
Ni siquiera pudo llegar a fallar si accedía o no a la adopción. No hizo falta. La mera consulta de informes fue suficiente para su persecución. Fue inhabilitado pero a sus enemigos les pareció poco y se amplió a 10 años, pese a que hora se sabe que en realidad nunca más podrá ejercer como juez. Finalmente, el Consejo General del Poder Judicial le expulsó definitivamente de la carrera judicial y el Tribunal Supremo más tarde ratificó esta decisión.
El juez Ferrín Calamita pagó un alto precio por mantenerse firme en sus posiciones y por el hecho de ser cristiano. De hecho, contó esta persecución en el libro Yo, víctima de la Cristofobia (Libros Libres), donde el propio magistrado (hoy ya ex gracias a sus compañeros) relataba en primera persona “el calvario de un juez católico por cumplir la ley en España”.
https://www.religionenlibertad.com/espana/281307530/El-exjuez-Calamita-informa-que-la-pareja-de-lesbianas-que-le-persiguio-ha-abandonado-a-la-nina.html