EL CNI AVISÓ DE QUE CEUTA IBA A SER INVADIDA: MANOS LIMPIAS PIDE AL SUPREMO QUE ACTÚE CONTRA SÁNCHEZ Y MARLASKA

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Margarita Robles reconoce que los servicios de inteligencia dieron la alerta y Miguel Bernad pide que se abran diligencias penales: si el Gobierno estaba advertido, toca averiguar quién sabía qué y por qué no se impidió la invasión.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó de que Ceuta iba a ser invadida.

Así de sencillo.

Y así de grave.

Manos Limpias ha presentado este 25 de agosto un nuevo escrito ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo en el que pide que se abran diligencias penales contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

La denuncia viene de atrás.

El 3 de agosto, Miguel Bernad Remón, secretario general de Manos Limpias, denunció a Sánchez y Marlaska por un presunto delito de imprudencia grave al considerar que, por no actuar, no impidieron un delito contra la independencia y soberanía del Estado.

El 11 de agosto amplió la denuncia.

Y añadió algo esencial: las alertas que, según el escrito, habían dado FRONTEX (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas), el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y el propio presidente de Ceuta.

Ahora se conoce algo todavía más grave.

ROBLES LO HA DICHO: EL CNI AVISÓ

Margarita Robles, ministra de Defensa y máxima responsable política del CNI, ha manifestado en el Congreso de los Diputados, según recoge el escrito presentado ante el Tribunal Supremo, que el CNI advirtió de la invasión de Ceuta.

Y no se guardó la advertencia en un cajón.

La transmitió, al menos, al delegado del Gobierno en Ceuta, a las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Por tanto, se acabó el cuento de la sorpresa.

El CNI avisó.

El Estado sabía que existía el peligro.

Los encargados de defender Ceuta habían recibido la advertencia.

Y, pese a ello, Ceuta fue invadida.

La pregunta cae por su propio peso:

¿Qué hicieron quienes tenían la obligación de impedirlo?

NO FALLÓ LA INFORMACIÓN: FALLÓ LA RESPUESTA

Aquí está la médula del asunto.

Una cosa es que un Estado sea sorprendido por un acontecimiento imposible de prever.

Otra, muy distinta, es que sus propios servicios de inteligencia le avisen previamente y, pese a ello, suceda aquello contra lo que habían advertido.

No faltó información.

Hubo aviso.

Lo que toca saber ahora es qué ocurrió después.

¿Quién recibió la advertencia?

¿Cuándo la recibió?

¿Qué decía exactamente?

¿Llegó al Ministerio del Interior?

¿Llegó a Pedro Sánchez?

¿Qué órdenes se dieron?

¿Qué medidas se tomaron?

¿Quién decidió que bastaban?

¿Quién pudo ordenar otras medidas y no lo hizo?

Y, sobre todo:

¿por qué no se impidió la invasión si el CNI había avisado?

No hace falta adornarlo con palabrería.

Hace falta responder.

MANOS LIMPIAS SEÑALA A SÁNCHEZ Y MARLASKA

Miguel Bernad considera que lo reconocido por Margarita Robles es una prueba fundamental y pide a la Sala Segunda del Tribunal Supremo que actúe contra Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska.

La sucesión de los hechos que recoge Manos Limpias es clara.

3 de agosto: denuncia contra Sánchez y Marlaska.

11 de agosto: ampliación de la denuncia con las alertas de FRONTEX, CNI, CIFAS y del presidente de Ceuta.

25 de agosto: nuevo escrito después de conocerse que el CNI había advertido de la invasión y había transmitido la alerta a distintos órganos del Estado.

Y aquí comienza el verdadero problema para el Gobierno.

Porque resulta difícil sostener simultáneamente que aquello no podía preverse y que el servicio de inteligencia del Estado había avisado previamente de que iba a ocurrir.

Las dos cosas no caben a la vez.

¿QUIÉN RECIBIÓ EL AVISO?

España tiene un servicio de inteligencia para obtener información sobre las amenazas contra el Estado.

Tiene Ejército.

Tiene Guardia Civil.

Tiene Policía Nacional.

Tiene un Ministerio del Interior.

Tiene un delegado del Gobierno en Ceuta.

Y tiene un Gobierno cuya primera obligación es defender España, su soberanía, sus fronteras y a los españoles.

El CNI hizo su trabajo: avisó.

Ahora hay que averiguar qué hicieron los demás.

Porque un informe de inteligencia no se redacta para llenar archivadores ni para cubrir expedientes.

Se redacta para que quien tiene autoridad actúe.

Si la advertencia llegó y no se impidió aquello contra lo que advertía, hay que seguir el aviso despacho por despacho hasta conocer dónde terminó y qué decidió cada responsable.

Sin circunloquios.

Sin excusas.

Sin esconderse detrás de palabras huecas.

AHORA LE TOCA AL TRIBUNAL SUPREMO

Manos Limpias ha pedido formalmente a la Sala Segunda del Tribunal Supremo que abra las correspondientes diligencias penales.

El escrito está fechado el 25 de agosto de 2026.

Y contiene una afirmación que cambia por completo el relato de lo sucedido:

el CNI había advertido de la invasión.

Por eso quedan cinco preguntas que nadie debería poder esquivar:

¿Qué sabía el Gobierno?

¿Desde cuándo lo sabía?

¿Quién recibió las advertencias?

¿Qué órdenes dio?

¿Por qué no se impidió la invasión?

Porque si el servicio de inteligencia de un Estado advierte de que una parte de su territorio va a ser invadida y, pese a la advertencia, la invasión se produce, ya no estamos hablando de falta de información.

Estamos hablando de algo mucho más sencillo:

estaban avisados.

Y ahora corresponde averiguar qué hicieron con el aviso quienes tenían la obligación de defender Ceuta.

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