RAMIRO GRAU MORANCHO

España tiene un macarra menos en política, Óscar Muerte, digo Puente, pero sigue teniendo a un puto amo al frente del desgobierno, el régimen totalitario-comunista sanchista, Pedro Sánchez.

En realidad, la política española anda sobrada de macarras, de rufianes, de monteros y de gentuza en general.

Gente procedente del paro, como Rufián o Montero, la joven, o de empleos de baja entidad, y que han entrado en política al grito de ¡nunca volveré a pasar hambre!

Y en esas están.

A Rufián, o Montero, habrá que echarlos del Congreso con aceite hirviendo, y dudo mucho que Puente Muerte abandone el “negocio” de la política…

¿Qué le habrá prometido Sánchez a cambio de su dimisión obligada…?

Seguramente alguna embajada, de las de primera categoría, faltaría más, o un puesto en el Consejo General del Poder Judicial, o en el Consejo de Estado.

Vamos, lo que se dice poner a un elefante, en este caso más bien a un homínido, en una cacharrería.

Ahora bien, ¿podrá Pedro cumplir con sus promesas y pagarés a treinta días…?

En nuestras manos, y nuestro voto, está poder evitarlo.

También puede optar por escribir sus memorias, mientras siga cobrando la prestación del 80% del salario de un ministro del Reino de España, que podría titular así: Memoria de mis Insultos.

Ya está bastante crispada y enfrentada la sociedad española, prácticamente dividida en dos mitades (“gracias” a Zapatero y Sánchez), para que, encima, haya políticos que promuevan el enfrentamiento, el odio, los insultos y las injurias entre personas supuestamente educadas y formadas…

La política no puede ser una cuadra, un estercolero, un lupanar, o un club de borrachos, a altas horas de la madrugada, donde se discute quien la tiene más larga.

La lengua, no sean ustedes más pensados, y ver quien es capaz de insultar más gravemente a los adversarios, que no enemigos.

(Los enemigos son los competidores del propio partido).

En otras palabras, que esta clase de tipejos segundones, y de tercera regional, como Ábalos, Koldo, etc., son solo la voz de su amo, y no debemos olvidar a la persona que mueve los hilos, Pedro Sánchez, el puto amo, en palabras de Oscar Muerte.

El “rey”, aunque sea republicano, mueve las fichas, y estos peones van cayendo, uno tras otro, pero eso al “rey” no le importa.

Él va a lo suyo, a seguir moviendo las piezas, y mantenerse en el poder, pues fuera hace mucho frio, y le espera un horizonte penal de dudosos resultados.

Y desde el poder, con todos los resortes del Estado, es más fácil defenderse, aunque nadie puede engañar siempre a todo el mundo.

Los españoles somos idiotas, y yo el primero, pero no tanto.

Ramiro Grau Morancho,

Académico, jurista y escritor

https://ramirograumorancho.com

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