«Los Estados Unidos y Donald Trump según ciertos europeos y británicos: decadencia imperial, humillación y retirada de Irán»

0

CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN

El texto que sirve de punto de partida para esta reflexión procede de una publicación británica aparecida en el portal Libertarianism UK bajo el expresivo título «El alegre espectáculo de la humillación estadounidense: Goliat masacrado por Persia».

Y conviene aclarar algo desde el principio: aunque el texto incurre frecuentemente en exageraciones, insultos y afirmaciones desmesuradas, gran parte de sus ideas de fondo circula desde hace años por numerosos ambientes intelectuales europeos, incluida una parte considerable de la intelectualidad española, independientemente de la etiqueta ideológica que cada cual exhiba.

Porque el antiamericanismo europeo adopta múltiples formas.

Existe un antiamericanismo izquierdista, obsesionado con Wall Street, el capitalismo financiero, Hollywood, la expansión militar norteamericana y la influencia cultural estadounidense.

Pero también existe un antiamericanismo conservador, nacionalista o tradicionalista, que contempla a los Estados Unidos como una potencia materialista, agresiva, uniformizadora y destructora de identidades nacionales, tradiciones y soberanías históricas.

Y ambos coinciden frecuentemente en algo esencial: consideran que Estados Unidos entra desde hace tiempo en una fase de decadencia imperial.

La vieja herida británica: Suez

En el caso británico existe además un elemento histórico fundamental que explica buena parte de ese resentimiento: la Crisis de Suez.

Aquel episodio marca, en la práctica, el final del Imperio británico como potencia mundial verdaderamente independiente. Cuando Londres y París intentan recuperar el control del canal de Suez frente a Nasser, los propios Estados Unidos fuerzan la retirada británica mediante amenazas económicas y presiones financieras contra la libra esterlina.

Muchos ingleses jamás olvidan aquella humillación.

Desde entonces, en determinados ambientes británicos persiste la convicción de que Estados Unidos actúa como un heredero desleal: utiliza a Gran Bretaña mientras le resulta útil y posteriormente acelera su hundimiento para ocupar su lugar como primera potencia occidental.

Por eso, ciertos sectores ingleses contemplan hoy las dificultades estadounidenses con una mezcla de revancha histórica y satisfacción apenas disimulada.

El artículo británico expresa precisamente ese sentimiento.

Estados Unidos como imperio fatigado

El texto presenta a los actuales Estados Unidos como un gigante agotado, endeudado, dividido y progresivamente incapaz de imponer su voluntad al resto del mundo.

Según esa visión:

  • la industria norteamericana se ha desmantelado;
  • la sociedad aparece profundamente fragmentada;
  • las élites políticas y económicas viven alejadas de la realidad;
  • el ejército se transforma en una maquinaria gigantesca y costosísima;
  • y la cultura estadounidense entra en un visible proceso de degradación intelectual y moral.

El autor lleva esas afirmaciones hasta extremos caricaturescos y panfletarios, pero el trasfondo existe y resulta reconocible para muchos europeos.

Las guerras interminables.
Las retiradas humillantes.
La gigantesca deuda pública.
La fractura política interna.
La pérdida de cohesión nacional.
La decadencia industrial.
Y la creciente sensación de agotamiento del modelo estadounidense alimentan esa percepción.

Muchos europeos ya no contemplan a Estados Unidos con admiración, sino con desconfianza, cansancio o abierta hostilidad.

Donald Trump e Irán

Dentro de ese marco aparece la figura de Donald Trump.

El artículo sostiene que Trump termina retirándose del enfrentamiento con Irán porque Estados Unidos ya no posee capacidad ilimitada para sostener indefinidamente conflictos de gran intensidad en Oriente Próximo.

Irán aparece retratado no como una potencia militar superior, sino como una nación capaz de resistir, desgastar y obligar a negociar a una superpotencia acostumbrada durante décadas a actuar prácticamente sin oposición seria.

Y ahí reside la clave psicológica y política del texto: la idea de que Estados Unidos pierde progresivamente la capacidad de doblegar automáticamente a cualquiera que desafía su autoridad.

Para los autores del artículo y para quienes simpatizan con esa visión, una retirada norteamericana frente a Irán no constituye simplemente una maniobra táctica o diplomática. Representa algo mucho más profundo: la prueba visible de que el mundo surgido tras la caída de la Unión Soviética entra en su fase final.

Una percepción muy extendida en Europa

Tal vez lo más revelador del artículo no sea su tono brutal, sino comprobar hasta qué punto muchas de sus premisas aparecen ampliamente difundidas en ambientes universitarios, periodísticos, políticos y culturales europeos.

No pocos europeos consideran hoy que:

  • Estados Unidos ha abusado durante décadas de su poder militar y financiero;
  • sus intervenciones exteriores han provocado destrucción y caos;
  • su influencia cultural degrada sociedades enteras;
  • y su hegemonía mundial se desgasta rápidamente.

Y en España esa percepción aparece tanto en sectores de extrema izquierda como en determinados ambientes conservadores, soberanistas o tradicionalistas.

Unos odian a Estados Unidos por el capitalismo financiero, Hollywood y el poder de Wall Street.

Otros lo desprecian por el progresismo cultural, la destrucción de identidades nacionales y la imposición de modelos ideológicos uniformizadores.

Pero unos y otros coinciden frecuentemente en algo esencial: contemplan el debilitamiento estadounidense con alivio, satisfacción o abierta revancha histórica.

El artículo británico simplemente expresa esa idea de manera brutal, descarnada y sin los habituales disfraces retóricos de académicos, tertulianos y escribidores subvencionados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *