Mujer, si quieres desahuciar a tu esposo, repudiarlo… porque tú lo mereces, «empodérate», presenta una denuncia falsa contra él, no te pasará nada, el sistema te respalda. ¡Destrúyelo!

Urge reformar la ley de partidos, la ley electoral, desmantelar el «estado de las autonomías» y recentralizar la enseñanza pública, la sanidad y la justicia… eso, para empezar.